Una sinusitis es una infección de los
senos paranasales, es decir, de las cavidades que están
dentro y alrededor de la nariz. Los síntomas pueden variar
de acuerdo al grado de la infección.
La sinusitis puede ser aguda o crónica. En el caso de la
primera se puede sentir un dolor agudo, intenso, alrededor
del ojo. La nariz se congestiona y, por lo general, se puede
presentar con fiebre moderada y con secreciones purulentas
nasales. Por lo general, se trata de un acceso repentino que
sobreviene durante un resfrío.
En el segundo caso, por el contrario, los dolores son menos
fuertes pero más persistentes y con una ubicación en
específico, la nariz también se tapa y excreta flujo
purulento (sobre todo, por las mañanas).
La sinusitis es más común en los niños que en los adultos,
sin embargo, aquellas personas con insuficiencias
respiratorias crónicas son más propensas a padecerlas.
Con respecto a las medidas a tomar se puede decir que en el
caso de las sinusitis agudas, si se padece mucho dolor, se
puede optar por recostarse para aliviarlo. Procura no
sonarte la nariz ya que puede agravar el dolor, pero sí
puedes lavarte las fosas nasales con suero fisiológico. Los
analgésicos comunes suelen no bastar, se puede por ello
hacer inhalaciones de tinturas balsámicas (se pueden
adquirir en farmacias).
De cualquier modo, es recomendable que consultes con tu
médico siempre, él podrá indicarte un tratamiento
antibiótico y antiinflamatorio. |